martes, 15 de mayo de 2012

LAS PITISAS NOS SALUDAN

13 de mayo de 2012

Hace más de 24 horas que estas preciosas islas de Las Pitiusas nos han acogido. Ayer día 13 de mayo partimos a las 15:00 horas local desde Altea con rumbo hacia Formentera. Las condiciones climatológicas eran ideales para acometer las 70 millas que teníamos por delante. Un viento Sur fuerza 5, que superaba las previsiones mas halagüeñas, nos empujaba por la amura de estribor otorgándonos una velocidad de ocho nudos. La ola, que también vino a ayudarnos, nos recogía por el mismo punto y nos hacía surfear cuando descendíamos llegando a picos de más de nueve nudos. Sol sahariano presente toda la mañana, que si bien en tierra se hacía un tanto insoportable, en el mar y junto con el viento, resultaba de lo más acogedor.

En cuanto a la tripulación, más de un 50% de esta se veía afectada por los efectos del ron Liberación de la noche anterior. Así en cuanto salimos de puerto, y tras los momentos “tu me das cremita yo te doy cremita”, momentos que tanto bien han hecho a lo masculino para reconciliarse con la sexualidad intragénero, se desparramaron por cubierta. Después de la sensación de no viento, la tarde se presentaba felizmente ventosa.

Nuevamente Mordor hizo su aparición. Está claro que quiere continuar el viaje a bordo del Victoriano hasta el final. Apareció no sabemos de donde, más sonriente y enérgico que nunca y nuevamente la víctima escogida fue Mariaje. Desapareció así en el camarote hasta la arribada a Formentera.

La tarde siguió a la noche. El viento comenzó a rolar y se nos fue colocando a proa. Decidimos conectar el motor. Quedaban unas 20 millas para nuestro destino. A lo lejos, primero por la amura de babor, rayos intercalados iban apareciendo por el horizonte. Lejanos, como si de un espectáculo pirotécnico se tratase, fueron proporcionando a la tripulación unos mágicos momentos.

El viento varió. Primero roló, a Norte, Sur, SurEste, y otra vez al Norte… parecía un tanto loco, y de tan loco que parecía, cuando volvió a quedarse alojado en nuestra proa, pero esta vez más violento. Rachas de más de 26 nudos nos hacían frenar en nuestro avance. La tormenta se colocó a nuestra proa y parecía que íbamos rumbo a las Tierras Oscuras de Mordor.

No voy a continuar un relato que parece escalofriante, ya que no lo fue tanto. Con sueño y frío decidimos entrar en el Puerto de la Sabina en Formentera, evitando así un fondeo bailao. Arribamos a eso de las 01:00 hora local. Nadie nos recibió ni por radio ni en el amarre en Formentera Mar. Así, que haciendo un guiño al movimiento ocupa, amarramos a uno de los muelles que vimos libre. Y plácidamente nos echamos a dormir.

Cierre del cuaderno de bitácora cuando son las 01:00 UTC.

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